Aunque no existen estadísticas oficiales, según unos estudios realizados en 2008, en España había alrededor de 605.000 hectáreas de olivar de baja producción y en pendientes superiores al 20%. En la actualidad, esta cifra en nuestro país se sitúa alrededor de unos 490.000 hectáreas, prácticamente un descenso sobre el 20%, y no se descarta un descenso en las próximas campañas, según los datos recogidos por la Unión de Extremadura, que chocan frontalmente con la postura del Ministerio de Agricultura, que no ve viable ayudas acopladas al sector porque “no está en riesgo”. En Extremadur, según la organización, se han perdido desde 2008, aproximadamente, unas 20.000 hectáreas, por lo que la Unión solicita una ayuda de 25,5m€.

   Según datos recogido por La Unión de Extremadura, la superficie afectada en esta comunidad es de 150.000 hectáreas y de 28.500 agricultores. Con una ayuda 170€/ha, por su olivar de baja producción en pendiente, se podría sostener la viabilidad del cultivo en esas condiciones y sobre todo, su permanecía en los montes. El importe total de gasto por hectáreas para la administración sería de unos 25,5 millones de euros.

   Como recuera la organización, estos olivares, se encuentra en las faldas de la montañas, evitando tanto la erosión de las misma, como su labor de cortafuegos en los números incendios, de  no existir este cultivo o se abandonará, esta labor tan importante desaparecería. De hecho, la llamas cuando llegan a un olivar queman las ramas de las primeras filas, pero al no haber pasto seco el fuego se extingue en todo el perímetro del olivar.

Más costes e imposibilidad de competir con el olivar tradicional

   Los costes unitarios de elaboración del olivar de baja producción y con pendiente pronunciada, son elevados debido a la difícil o imposible mecanización y que hace inviable la recolección mecanizada.

   Debido a la difícil mecanización, la mano de obra necesaria para estos olivares es numerosa. Según algunos estudios, establecen entre 2 y 3 hectáreas, la propiedad media del olivar, por lo que estaríamos hablando de más de 180.000 agricultores afectados en España.

   Otro de los factores de riesgo, que limita la viabilidad del cultivo, es el aumento de la competencia con otros olivares de mayor producción y en terrenos de baja pendiente que permiten reducir los costes de producción.

Aunque no existen estadísticas oficiales, según unos estudios realizados en 2008, en España había alrededor de 605.000 hectáreas de olivar de baja producción y en pendientes superiores al 20%. En la actualidad, esta cifra en nuestro país se sitúa alrededor de unos 490.000 hectáreas, prácticamente un descenso sobre el 20%, y no se descarta un descenso en las próximas campañas, según los datos recogidos por la Unión de Extremadura, que chocan frontalmente con la postura del Ministerio de Agricultura, que no ve viable ayudas acopladas al sector porque “no está en riesgo”. En Extremadur, según la organización, se han perdido desde 2008, aproximadamente, unas 20.000 hectáreas, por lo que la Unión solicita una ayuda de 25,5m€.

   Según datos recogido por La Unión de Extremadura, la superficie afectada en esta comunidad es de 150.000 hectáreas y de 28.500 agricultores. Con una ayuda 170€/ha, por su olivar de baja producción en pendiente, se podría sostener la viabilidad del cultivo en esas condiciones y sobre todo, su permanecía en los montes. El importe total de gasto por hectáreas para la administración sería de unos 25,5 millones de euros.

   Como recuera la organización, estos olivares, se encuentra en las faldas de la montañas, evitando tanto la erosión de las misma, como su labor de cortafuegos en los números incendios, de  no existir este cultivo o se abandonará, esta labor tan importante desaparecería. De hecho, la llamas cuando llegan a un olivar queman las ramas de las primeras filas, pero al no haber pasto seco el fuego se extingue en todo el perímetro del olivar.

Más costes e imposibilidad de competir con el olivar tradicional

   Los costes unitarios de elaboración del olivar de baja producción y con pendiente pronunciada, son elevados debido a la difícil o imposible mecanización y que hace inviable la recolección mecanizada.

   Debido a la difícil mecanización, la mano de obra necesaria para estos olivares es numerosa. Según algunos estudios, establecen entre 2 y 3 hectáreas, la propiedad media del olivar, por lo que estaríamos hablando de más de 180.000 agricultores afectados en España.

   Otro de los factores de riesgo, que limita la viabilidad del cultivo, es el aumento de la competencia con otros olivares de mayor producción y en terrenos de baja pendiente que permiten reducir los costes de producción.

 

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